Ramírez y Fita Cayetano

Nació el Dr. Cayetano Ramírez y Fita en la Capital de Cotopaxi, el 8 de Noviembre de 1776, siendo sus padres Don Mariano Nicolás Ramírez, natural de Latacunga, quien había ejercido el cargo de Contador de la Real Casa de la Pólvora, pero entusiasta y fervoroso admirador de la causa republicana y la ilustre matrona doña Beatriz de la Fita y Carrión. Capellán en Cuenca, luego se trasladó a Manabí y actuó con mucho tacto ayudando eficazmente a la transformación política del mes de Octubre, Estando de Cra párroco de Montecristi también ejerció gran influencia por la causa libertaria. Y así lo afirma el Dr. Wilfrido Loor, manifestando “que desde tiempos anteiores a1809 que habían sembrado la semilla de sedición en Manta, Bahía y en el puerto de Carondelet en la actual provincia de Esmeraldas, con el Vicario Rivadenerira no prestaron a las naves realistas, servicio de víveres y agua dulce principalmente”. Luego de una larga vida llena de merecimientos ocupó interinamente el Curato de la Iglesia Matriz de Guayaquil, concurriendo después al Congreso de la Constituyente de Riobamba el 11 de Septiembre de 1830 representando a Manabí.

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Rvmo. Sr. Dr.

CAYETANO RAMIREZ Y FITA.

No cabe duda que entre los célebres Canónigos que han hecho historia en la vida eclesiástica de Guayaquil, se halla el Dr. Cayetano Ramírez y Fita cuyas discrepancias con el Cabildo Catedralicio de esta ciudad obligaron a Monseñor Garaycoa, Arzobispo de Quito, a solucionar el problema con el nombramiento de Vicario Apostólico de Guayaquil en la dignísima persona del Subsecretario de la Rma. Curia Metropolitana Quitense.

Pero, quién era el Dr. Ramírez y Fita?.

De su actuación y conducta escribe el Dr. Wilfrido Loor de este modo: “Es un buen párroco; los jueves celebra misa soblemne, en obediencia a un auto del obispo José Carrión y Marfil (de Cuenca), y los domingos por la tarde, con el Santísimo Expuesto, canta solemnemente el Trisagio. Es cuidadoso en el aseo del templo y renueva frecuentemente las formas sacramentales, tan fáciles de deteriorarse en los climas húmedos cálidos. Defiende con celo la integridad de las tierras de su curato, en un litigio que durará varios años desde 1806, en el sitio San José, por otro nombre Manantiales que Jipijapa lo creía suyo. No interviene Ramírez y Fita.