Ramírez A. Nicanor de Jesús.

Rvmo. Sr.

NICANOR DE JESUS RAMIREZ

El Rvmo. Sr. Canónigo Penitenciario Dn. Nicanor de Jesús Ramírez nació en Cuenca, el 10 de Enero de 1880, en donde hizo sus estudios primarios y cursó sus primeros años de Educación Secundaria. Luego se trasladó a Guayaquil, en donde continuó en el Seminario porteño hasta 1902 en que por clausurarse dicho Seminario truncó la carrera que había elegido en su juventud, pasando por alto la inmensa

ción en mérito a sus 25 años de labor docente.

Habiendo perdido a su esposa, fallecida el 17 de diciembre de 1921, aspirando siempre a ejercer el Sacerdocio, obtuvo del entonces Obispo de Guayaquil, Excmo. Monseñor Dr. Carlos María de la Torre, la autorización para continuar sus estudios teológicos suspendidos en 1902: fiel a la llamada insistente de este abnegado Pastor guayaquilense que predicaba ardorosamente acerca de la necesidad de sacerdotes para Guayaquil, el Profesor Sr. Ramírez Murillo después de colaborar en la Vicerrectoría del Seminario de Guayaquil por pocos meses, recibió el Orden Sacerdotal, el 26 de Septiembre de 1930 en la Catedral de esta misma ciudad, de manos del insigne Obispo antes mencionado.

A partir del 31 de octubre de 1931 colabora en la Rma. Curia Episcopal en calidad de Pro-Secretario. El 23 de junio de 1934 fue nombrado Vicario Foráneo de Puebloviejo. El 22 de abril de 1938 actuó como Cura de Puná y Balao hasta el 1 de Diciembre de 1942 en que comienza sus labores como Párroco de Colimies hasta julio de 1943.

Monseñor Heredia, VIII Obispo de Guayaquil, le nombró Canónigo Efectivo el 14 de Diciembre de 1953; y el 26 de Mayo de 1954 le nombró Canónigo Penitenciario de la Catedral, en cuyo cargo le sorprendió la muerte, después de 4 años de sufrir las molestias de una fatigosa y delicada ancianidad. Falleció en el Hospital General «Luis Vernaza» habiendo recibido los Santos Oleos con oportunidad. El muy Vble. extinto había recibido en su vida los 7 Sacramentos. Fue muy dedicado al estudio, sobresaliente matemático y literato, muy modesto y culto.

Su piadosa alma voló al Cielo el 15 de julio de 1956 a las 10 a.m. en el Hospital General «Luis Vernaza». Las exequias se efectuaron al día siguiente lunes, a las 11 a.m. en la Catedral, oficiadas por Mons. Rogerio Beauger, y con asistencia del Excmo. Mons. Mosquera Corral, Sres. Canónigos y muchos sacerdotes, religiosas y fieles, que acompañaron al traslado de sus despojos mortales hasta el Cementerio General.