Name de Miranda Ángela

Hoy hace exactamente un trienio que su cuerpo perecedero fuera inhumado en Sunset Memorial Park, de San Antonio (Texas, USA). Empero esta depurada artista libanesa que, dignificando su etnia, “embelleció nuestra urbe con el testimonio patriótico de su creación plástica admirable”, se perenniza en el recuerdo de todos cuantos la conocimos y respetamos, por la calidad de sus concreciones estéticos y por su refinamiento personal de mujer exquisita y pulcra; pul cridad que ella era trasunto de la fineza de su espíritu apasionado por el Arte que, en lienzos policromados y en monumentos, bustos, mausoleos, plasmara su visión idealista de la Naturaleza y del paisaje, de las cosas y de los seres humanos –comunes, relevantes o heroicamente históricos- que supo vislumbrar hacia adentro su sensibilidad estética, rescatándolos del meremagnum del tiempo destructor para fijarlos en la durabilidad del mármol o del bronce. Porque Angelita Name de Miranda fue una infatigable trabajadora de la Cultura; y Guayaquil, ciudad que amó limpiamente y que habito desde su infancia, conserva el testimonio fehaciente del valor creativo de esta artista, en museos y en galerías públicas o particulares y en parques y avenidas, con obras pictóricas y escultóricas donde, con su peculiar estilo idealizante, ofrenda el idioma universal del arte para que todos lo entiendan y valoren, ajena por entero a las deformaciones disonantes que propugna la estética del feísmo que en el mundo tiene tantos entusiastas seguidores. Lo tamizaba todo en los filtros de la belleza, fiel a su cultura clásica y a su finura interior.
Inicio su aprendizaje estético en la escuela de BB.AA. de Guayaquil y gradúese en la Washington School of Art. Con el pincel creo paisajes semi abstractos de asombrosas tonalidades y algunos lienzos neofigurativos.