MORENO VEINTIMILLA WILFRIDO

TIPOGRAFO.- Nació en Cuenca en 1891 y fue bautizado con los nombres de Wilfrido Alberto. Hijo legítimo de Eleodoro Moreno periodista en Machala y de Mercedes Veintimilla Torres, cuencanos.

El tercero de una familia compuesta de ocho hermanos que crecieron entre Cuenca y Machala y que al pasar a Guayaquil su tía Mercedes Veintimilla, por su matrimonio con Guillermo Darío Ortega, mecánico de la fábrica de fideos “La Italia,” la siguieron al puerto principal y como el joven Wilfrido era muy buen dibujante, fue matriculado en la afamada Escuela de Artes y Oficios de la Sociedad Filantrópica del

Guayas, especializándose en técnica Litográfica para impresión de gráficos o dibujos, y se ayudaba por las noches dando clases privadas a domicilio.

La Sociedad Filantrópica del Guayas tiene su origen en el Centro Filantrópico masónico instalado en Guayaquil en 1843 bajo los auspicios del Supremo Consejo Colombiano. Sus principales integrantes eran el General José Maria Villamil y los Drs. Juan Bautista Destruge, Manuel de Jesús Bravo y José Mascote. Fue en este Centro donde tomó cabida la idea de fundar una Escuela de Artes y Oficios gratuita para los hijos del pueblo, convocando a un numeroso grupo de artesanos que eligieron primer presidente al carpintero Juan Martínez Coello, que gozaba de merecida reputación como hombre honorable y de trabajo. El Dr. Mascote fundó el periódico “El Filántropo”, quincenario de carácter popular que mantenía el siguiente lema “El trabajo santifica al hombre y la beneficencia lo aproxima a la divinidad” y se dedicó a difundir doctrinas útiles y conciliadoras poniéndolas al alcance del pueblo y combatiendo el error, el vicio y la corrupción.

En 1909 obtuvo el título de Litógrafo con sobresalientes calificaciones y entró de Profesor a la Escuela, pero el Presidente de La Filantrópica, Francisco García Aviles, decidió premiarle con una beca completa, consistente en los pasajes y estadía para que se especialice en las nuevas técnicas de la litografía en la Escuela de Artes Gráficas de Leipzig, a donde viajó en compañía de sus padres.

La Litografía había sido inventada en 1828 por Alois Senefelder y consistía en pasar con un buril puntiagudo a la superficie de unas piedras especiales, planas y de coloración rosácea, que se obtenían de una mina situada en la región de Silesia, los dibujos que se quería imprimir sobre papel. Entonces era la única forma conocida de publicar dibujos en diarios y revistas del mundo y por eso la litografía era un arte menor muy práctico y totalmente necesario en las imprentas. Las piedras eran de múltiple uso pues se borraban luego de cada grabado (graneaban y apomasaban) para servir en los siguientes trabajos.

En 1912, tras aprender el alemán y estudiar tres años, envió a García Aviles una carta manuscrita pidiéndole un suplido para los pasajes de regreso. En Guayaquil reasumió su cátedra de Litografía y dirigió la Escuela de Artes y Oficios de “La Filantrópica”

En 1943 empezó a sentir ciertas molestias y a comienzos del 44 viajó a los Estados Unidos donde le diagnosticaron un cáncer avanzado a los huesos, que le llevó al sepulcro el 4 de Mayo en New York. Tenía solamente 53 años de edad y aún podía esperarse más de su dedicación, talento y trabajo.

Dejó fortuna y una estela de buenos recuerdos. Su estatura mediana, tez canela, pelo y ojos negros. Vestía con elegancia y actuaba con parsimonia. Al momento de su deceso había adquirido un local de gran fondo en Aguirre entre Boyacá y García Avilés para sus talleres.