Menten Juan Bautista.

Juan Bautista Menten realiza principalmente su magisterio científico desde las páginas nutridas del Boletín del Observatorio Astronómico de Quito 1878-1882. He aquí el cuadro bibliográfico:

HISTORIA Y DESCRIPCION DEL OBSERVATORIO ASTRONOMICO DE QUITO. 1877, 18 pp. Opúscuo independiente. La perspectiva aparece clara por estos párrafos: “Dichoso nuestro país que le ha tocado época, en la cual hay muchos que se interesan por el verdadero adelanto científico y, por tanto, por el porvenir y honra de la nación, digno recuerdo sin duda de los esfuerzos científicos antiguos y modernos” (p. 2)”… Estos son en pocas palabras los trabajos científicos que se han ejecutado en el país. No hay como apreciarlos bastante, pero no cabe duda tampoco, que queda un campo inmenso para los trabajos venideros, tanto para el adelanto de la ciencia astronómica misma en condiciones tan favorables, como para su aplicación al conocimiento del país” (p. 11).

INTRODUCCION I, 1878 – 1879, pp. 1-10

“Cuántos jóvenes no agradecerían si se les hiciera posible llenar sus deseos por conocimientos variados, instructivos e interesantes, que a más de una ocupación útil les dejara el gran contento que toda ciencia y toda verdad infunde en los ánimos. Cuántos otros recibirían así, una dirección positiva para su vida, estimulándolos para contribuir al mismo desarrollo de la ciencia. Si por la primera razón expuesta me parece justo e importante un trabajo duraderro, no sólo de palabra sino por escrito, la segunda razón que acabo de indicar es todavía de mayor interés. Y cuál es, pues, el trabajo, cuáles las publicaciones que pudieran ser indispensables y útiles para el país? En general, confieso, que cualquier trabajo científico, cualquier publicación de resultados científicos, hechos con arreglo a cierto sistema y con cierto fin práctico, me serían muy satisfactorios; aunque unos más que otros llenarían, quizá, un vacío verdadero: como lo reclaman las circunstancias actuales, el desarrollo y el progreso del país” (p. 2).

ERUPCION DEL COTOPAXI del 23 de agosto de 1878, ib. p. 10-13.

“Acerca de esta erupción poseemos importantes descripciones, que nos ponen al corriente de todo lo acaecido, o más bien de sus resultados y consecuencias: la primera es la del R. P. Sodiro, el que inmediatamente después de la erupción recorrió los campos tristes y desolados, que yo mismo vi y admiré también, enviado por el Gobierno, con el objeto de inspeccionar los caminos y puentes, en gran parte destruídos. Recogió el P. Sodiro con un cuidado extraordinario, todos los datos que hubo, respecto de la erupción y sus fatales consecuencias, y luego añadió explicaciones bastante acertadas sobre la naturaleza del fenómeno. Por desgracia ya ni se consigue tan importante memoria. La segunda es la del señor doctor Wolf, que poco tiempo después se animó a visitar y a ascender al cráter mismo del volcán, para examinar y estudiar de cerca la fuerza y naturaleza de la erupción, empresa grande ensayada y ejecutada antes sólo por los señores Reiss y Stubel. Este estudio coronado de buen éxito, fue publicado en otra memoria a principios de este año, y lleva la gran ventaja sobre la de los señores Reiss y Stubel, la de haberse hecho inmediatamente después de la erupción y cuando quedaron todavía bien marcadas las corrientes de lava, su dirección y extensión. La ascensión del doctor Wolf tieene además la ventajea de que el estudio pudo ser más detenido, a lo que debemos aquel precioso plano topográfico que acompaña la memoria” (ib., p. 11). En el mismo artículo se refiere Menten a “los datos más minuciosos debidos a las observaciones hechas por el señor Augusto Martínez, ayudante del Observatorio, el que desde por la mañana subió al Pichincha para recogerlos”. Y se refiere también a las observaciones coincidentes hechas desde Latacunga por otro ex-alumno, Alejandro Sandoval.

TEMBLOR DEL 15 DE OCTUBRE DE 1878. ib., pp. 13-14.

“Era el 15 de octubre a las cinco y cuarenta y cinco minutos de la mañana, cuando se hizo sentir un temblor bastante recio. Dirigía a la sazón la construcción y colocación de una grada para la Biblioteca Nacional de Quito…” (p. 13).

ORIGEN Y FORMACION DEL UNIVERSO. I, pp. 15-26; 38-48; 67-76; 88-99; 115-127; II, 1-8; 28-39; 51-59; 79-89; 97-107; III, 1-11; 23-31; 35-44; 49-57; 61-65.

SOBRE LOS CLIMAS EN GENERAL Y EN PARTICULAR EL DEL ECUADOR. I, 27-33; 76-82; II, 60-66; SOBRE EL CLIMA DE QUITO. II, 107-115.