MANCO INCA II

INCA EN VILCABAMBA.- Nació en el Cusco a principios de 1515, fue uno de los últimos hijos que tuvo Huayna Capac (su madre fue la Colla Mama Runtu) y se llamó Manco en homenaje al fundador del Imperio del Tahuantinsuyo. Se mantuvo al margen de la guerra que sostuvieron sus medios hermanos Huascar y Atahualpa. En 1533 Atahualpa mandó a torturar y luego a asesinar a Huascar cuando iba prisionero en el camino a Cajamarca, habiendo sido arrojado su cadáver a un río para que se pierda toda memoria sobre su persona. Varios meses más tarde Atahualpa fue ajusticiado por orden de Francisco Pizarro quien hizo reconocer como nuevo Inca a otro de los hijos de Huayna Capac llamado Túpac Hualpa, el que a su vez fue envenenado por el General quiteño Calicuchima, aunque bien pudo haber fallecido de muerte natural pues era enfermizo.

En tan difíciles circunstancias el joven Manco decidió presentarse a Pizarro en el valle de Jaquijaguana antes de su ingreso al Cusco, lo Chile. Manco Inca II simpatizaba con Almagro y hasta pensó en tomar partido por él, pues al conocer la llegada de quinientos españoles a las costas, sus intrigas para alzar a los Curacas contra el Imperio y a sus hermanos contra su autoridad, comprendió el propósito que tenían estos extranjeros de quedarse definitivamente y se dio cuenta cabal – aunque tardíamente – que no eran simples mercenarios como al principio había pensado ni aventureros atraídos por las riquezas del oro y la plata, sino la avanzada de otra potencia militar más poderosa, que desde lejanas tierras había emprendido la conquista del Tahuantinsuyo.

Por eso, aprovechando la ausencia de Almagro, preparó con paciencia una gran conspiración para sorprender y echar a todos los españoles, para lo cual parecía que toleraba sus depredaciones y el hecho de que impunemente se repartieran las tierras en Encomiendas y fundaran nuevas poblaciones. I cuando ya tenia listo el golpe, pues los españoles estaban divididos entre Lima, Cusco y Collasuyo, éstos fueron advertidos a tiempo por un criado y lo tomaron preso a mediados de 1535 cuando salía del Cusco y al ser preguntado qué iba a hacer, contestó con la mayor frialdad que iba en pos de Almagro en Chile, respuesta que no se la creyeron; mas, como el oro y la plata les enceguecía, aprovecharon para extorsionarlo con un rescate en cuantiosas sumas de oro y plata, tal como había ocurrido con Atahualpa, de manera que semanas más tarde, pudo volver a escapar.

Gonzalo Pizarro fue en su búsqueda y aunque se escondió fue apresado en el camino al Collasuyo, siendo afrentado en la cárcel por los hermanos Pizarro y sus Capitanes. Su residencia había sido saqueada y sus mujeres repartidas, pero en Febrero del 36 fue liberado por orden de Hernando Pizarro cuando éste llegó al Cusco y en agradecimiento Manco Inca II le hizo un riquísimo presente en oro.

El 8 de Abril de 1536 volvió a salir del Cusco con la estratagema de que obsequiaría una estatua de oro de su padre Huayna Capac que estaba en un punto cercano al pueblo de Calca muy bien escondida. Hernando Pizarro le creyó y dejó ir pero comprendiendo aunque tardíamente que era mentira, le fue a buscar, encontrando en mitad del camino a numerosa indiada en plan de guerra y tuvo que regresar al Cusco, mientras Manco Inca II, con el Sumo Sacerdote Vilac Uma y una enorme multitud, juraba en el pueblo

mencionado luchar hasta la muerte contra los españoles, siendo éste el primer grito de independencia en contra de la dominación española que se registra en los Andes y sin más pérdida de tiempo avanzaron al Cusco, pero a pesar del heroísmo demostrado no pudieron tomarla ni en el primer ni en el segundo ataque porque dentro de la imperial ciudad estaban dos de sus hermanos, enemigos suyos, llamados Waypar inca e inguill Tupac con cuarenta mil hombres y doscientos españoles que supieron defenderla.

Así pasó una semana de constantes luchas hasta que a iniciativa de los españoles que fingieron huir hacia el Chinchaysuyo, cuando en realidad dieron una vuelta y cayeron sorpresivamente sobre las tropas de Manco inca ii en Xacsaguamán, se volvió a combatir con ferocidad por ambos bandos en intensos combates por la toma de un torreón. Juan Pizarro fue herido de una pedrada en la cabeza, de lo cual falleció a los pocos días. De parte de los leales al inca murió el Capitán Titu Cusi Hualpa.

Desalojados los indígenas de Xacsaguamán, en los meses siguientes continuó la lucha frente a la imperial ciudad del Cusco, pero el cerco tuvo ) definitivamente cuando Manco inca ii se enteró que llegaban Diego de Almagro por el sur y el Mariscal Alonso de Alvarado por el valle de Abancay tras haber liquidado a la resistencia inca en la sierra central. Entonces, sin otra alternativa, se retiró a la región de Vitcos y Vilcabamba pero su Capitán Kusi Yupanqui se cubrió de gloria y tras vencer a cinco expediciones enemigas puso cerco a Lima durante varios meses en cuyo ataque final realizado en Agosto de 1536 murió.

Por esos tiempos Pizarro parecía estar perdiendo poder pues en el cerco de Lima fallecieron trescientos españoles y los caminos del imperio se volvieron intransitables debido a las numerosas partidas de indios rebeldes que asesinaban a mansalva.

En 1537 Manco inca ii logró contener en Vitcos a la expedición del Mariscal Ordóñez que había salido en su búsqueda. En 1538 organizó varios piquetes de caballería a la usanza española y derrotó a la vanguardia enemiga en Orongoy. Esta fue la primera ocasión que los indios usaron armas de fuego contra los españoles, pues Manco inca ii hacía recoger dichas armas y obligaba a los prisioneros a fabricar pólvora. En 1539

bofetada, pero el español sacó un puñal que siempre llevaba consigo y le infirió dos mortales heridas en el pecho. La muerte fue instantánea. Los indios presentes, horrorizados por tan rápidos acontecimientos, cayeron sobre los dos españoles y luego asesinaron a cinco más que vivían en la Corte, clavando las cabezas degolladas en otras tantas puntas de lanzas para mayor escarmiento. Así, de manera tan absurda, falleció el último monarca del Tahuantinsuyo.

Estaba casado con su hermana la Colla Raba Ocllo en quien tuvo a Sayri Túpac inca, quien pasó refugiado en las montañas de Vilcabamba hasta que pactó con el Virrey Hurtado de Mendoza, siendo coronado inca, el XVii emperador del Tahuantinsuyo en la cronología imperial.

Sayri Túpac terminó por aceptar el dominio español, viajó primero al Cusco y luego a Lima, donde le recibió el Virrey Toledo que le concedió algunos privilegios y tierras en los actuales distritos de Yucay, Urubamba, Maras y Chincheros, que tuvo que aceptar no sin antes indicar con un gesto despectivo, ejecutado sobre el brocado de una mesa, que eran simplemente migajas. Aparentemente satisfecho construyó un Palacio de adobe en Yucay y falleció en 1560 posiblemente a causa de algún tósigo administrado subrepticiamente.

Tras su muerte fue heredado el imperio por su hermano Titu Kusi Yupanqui que ocupó Vilcabamba y admitió a los delegados de Lima y Cusco que le enviaba el Virrey Toledo. En 1568 se bautizó pero murió en breve tiempo a causa de una enfermedad.

Su hermano menor Tupac Amaru le sucedió en la borla imperial y como era de índole guerrera el Virrey Toledo envió a trescientos hombres para que le capturaran pero cuando arribaron a Vilcabamba ya había huido. Nuevas persecuciones dieron como resultado su prisión. Llevado por García Oñaz de Loyola al Cusco, junto a su esposa encinta y a varios de sus más fieles seguidores, tras un juicio rápido fue sentenciado a muerte, siendo decapitado en la plaza principal del Cusco frente a la fría mirada del Virrey el 24 de Septiembre de 1572 y fue sepultado en la iglesia de Santo Domingo.

El Capitán Oñaz de Loyola se casaría con doña Beatriz Coya, hija de Manco inca ii. Con ella regresó a España, donde le fue conferido el marquesado de Oropesa que aún detentan sus descendientes que por eso se dicen parientes mayores de los Incas.