MACIAS SABANDO PAULO EMILIO

FUNDADOR DE LA UNIVERSIDAD TECNICA DE PORTOVIEJO.- Nadó en Portoviejo el 16 de Octubre de 1912, Hijo legítimo de José Tiburcio Maclas

Guadamud, conocido educador natural de Calceta propietario de la hacienda “Laconia” en el recinto Pichincha adentro del Cantón Santa Ana, y de Matilde Sabando Espinel, pintora y pianista portovejense.

Fue el mayor de una familia de cinco hermanos. Recibió las primeras letras de su madre, siguió estudios primarios en la escuela fiscal No. 1 de varones “Tiburcio Maclas” de Portoviejo y los secundarios en el Colegio Nacional “Olmedo” hasta lograr el título de Bachiller con espléndidas calificaciones en 1934. Entonces su madre, que era una mujer muy inteligente y quería lo mejor para él, díjole: “Paulo Emilio, tienes que salir y ser alguien” y recogiendo sus pequeños ahorros lo envió a la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Quito, donde pronto descolló como uno de los más aprovechados estudiantes.

El 26 de Junio de 1940 se graduó de Ingeniero Agrónomo con la tesis “Mejoras que pueden introducirse en el cultivo del algodón en la provincia de Manabí. Importancia comercial en el país”, en 51 págs. aún inédita. Mientras tanto hacía varios meses que había contraído matrimonio en Portoviejo con Ida Martinetty Mendoza, hogar feliz que pronto se llenó con el nacimiento de cuatro hijos.

De regreso a su provincia fue nombrado técnico de la Compañía Agrícola San Ramón y pasó a la zona aledaña a Bahía de Caráquez a cultivar algodón hasta 1944 que fue designado Director de la Misión Técnica Orense con sede en Machala y luego Asesor Técnico del Banco Provincial del Guayas (después conocido como Banco de Fomento). En 1945 fue nombrado Técnico del Consorcio de Centros Agrícolas y Director del Departamento de Agronomía con sede en Portoviejo. El 46 viajó a Washington como Delegado al Congreso Mundial de Estadísticas y Censos. El 47 fue becado por el Departamento de Estado norteamericano al Bureau de los Cursos de Agronomía realizado en Washington y obtuvo el Masterado en Estadísticas Agrícolas. El 48 volvió a concurrir y sacó el de Economía Agrícola.

Entre el 49 y el 50, por su excelente rendimiento profesional, viajó becado a la Universidad de Baton Rouge en el Estado de Louisiana, para seguir estudios de Maestría en la especialización de Mecanización Agrícola. El 50 fue Inspector General de los Servicios Agrícolas del Litoral en Guayaquil. El 51 tomó un Curso Bahía pero esta iniciativa no tuvo seguidores. El 48, el senador Oswaldo Loor Moreira había presentado un proyecto de fundación de la Escuela Superior de Agronomía de Manabí, también sin éxito.

La Junta envió una terna compuesta por el Ing. Macias, el Dr. Oswaldo Loor y e! Ing. Héctor Dueñas, al Ministro de Educación, José Martínez Cobos, para Rector-profesor, designación que recayó en el Ing. Macías con S/. 3.000 mensuales de sueldo, quien renunció sus funciones en el Ministerio de Agricultura pues no podía ostentar dos cargos.

El 7 de Mayo prestó la promesa de ley y enseguida empezó a tomar contactos con las Embajadas de países amigos a fin de obtener toda clase de ayuda y asesoramiento.

El Presidente Velasco Ibarra, que le tenía afecto, le dijo: “Lamento su separación como Director de Agricultura, pero su misión de educador impone a Ud. como a nosotros un sacrificio, para que vaya a su provincia y forme un plantel superior”.

Por medio del Club Rotarlo de Portoviejo, al que se pertenecía, consiguió la donación de 50 hectáreas en la parte norte de Portoviejo, propiedad del Banco de Fomento, donde se comenzaron a construir los pabellones del campus universitario. Finalmente el 25 de Junio se inauguró solemnemente la Universidad y el 28 dictó el rector su primera clase, que versó sobre Maquinarias Agrícolas, a los alumnos de la Facultad de Agronomía.

En el interim había concurrido en 1952, en representación del Ecuador, al Congreso Mundial de Agricultura celebrado en Montevideo. El 53 había conformado la Junta Suprema del Partido Liberal Radical y comenzó a enviar colaboraciones al diario “El Manabita” de Portoviejo.

En 1956 viajó a Caracas como delegado ecuatoriano a la Conferencia de la Federación Cafetalera de América y apoyó decididamente la candidatura presidencial del Dr. Raúl Clemente Huerta. En Agosto, se vio comprometido en el movimiento sedicioso de José María Plaza Lasso.

En 1958, al cumplir su primer período de cuatro años frente a los destinos de la Universidad, fue reelecto por igual número de años. El Noviembre viajó a los Estados Unidos invitado por el Departamento de Estado para conocer dieciocho Universidades. En1960 comenzó a escribir en el diario “La Nación” de Guayaquil, en Junio fue designado Senador suplente por la Educación Pública, en Julio asistió al V Seminario de Verano “La Universidad de Hoy” celebrado en Dubronik, Yugoeslavia.

De regreso por París se entrevistó con el Prof. Gonzalo Abad Grijalva, alto funcionario internacional de la Unesco, a quien solicitó tramitar una ayuda del fondo especial de 1961 para favorecer la expansión académica de la Universidad Técnica de Manabí.

En Agosto fue declarado Huésped de Honor de la ciudad de Quito, con motivo de las fiestas del sequiscentenario de la independencia.

En Octubre le designaron presidente de los Centros Agrícolas de Manabí.

En 1961 concurrió al Seminario de Almacenamiento de granos y semillas organizado por la FAO en el centro de entrenamiento de semillas de Copenhague, Dinamarca, como representante del Ministerio de Fomento.

El 62 fue reelecto pro segunda ocasión y dio comienzo a su tercer período de cuatro años en el rectorado de la Universidad Técnica de Manabí. El 63 fue miembro fundador de la Asociación de Universidades Fiscales del Ecuador con los Dres. Alfonso Martínez Aragón, Alfredo Pérez Guerrero y Carlos Cueva Tamariz rectores de las universidades de Guayaquil, Quito y Cuenca respectivamente. También fue electo Vocal suplente de la Junta Monetaria, función que ejerció por espacio de diez años.

En Julio, al triunfo de al Junta Militar de Gobierno que derrocó al régimen constitucional del Presidente Carlos Julio Arosemena, se dictó orden de arraigo en su contra, pero el asunto se volvió tan escandaloso en Manabí, que no prosperó. Entonces se ausentó por Europa varias semanas en viaje de descanso.

En Marzo del 66 editó “Anales de una Universidad en marcha” en 224 pags. – recopilación de documentos y reseña de los pormenores de la creación de la Universidad Técnica de Manabí, así como de los avalares de sus primeros años de funcionamiento. En Noviembre, habiendo cesado en el rectorado, fue condecorado con la Medalla al Mérito Educacional de Primera Clase y recibió el homenaje de las fuerzas vivas de Manabí en el hotel San Marcos de Portoviejo.

Fue un acontecimiento social, poco usual, pues rara vez se había visto una concurrencia tan masiva, demostrando plenamente el aprecio que había despertado su labor.

En 1968 publicó el artículo “La sequía en Manabí y la única solución”. A fines de marzo del 69 viajó a Europa con el fin de visitar varias universidades y cuando se encontraba de paso por Costa Rica, el presidente Velasco Ibarra le mandó el pasaje de regreso a Quito y su formal ofrecimiento del ministerio de Agricultura, vacante por renuncia del titular Fausto Cordovéz Chiriboga.

La propuesta le interesó sobremanera porque hubiera sido la primera ocasión en la historia ecuatoriana que un profesional ocuparía dicho Ministerio, así es que suspendió su gira y retomó rápidamente, encontrándose con la desagradable sorpresa de que el voluble mandatario acababa de nombrar a otra persona para ocupar tan delicada cartera.

En 1971 comenzó en Portoviejo una huelga estudiantil y al sobrevenir actos de violencia se vio injustamente comprometido y tuvo que renunciar su cátedra. Resentido por la situación viajó a Guayaquil y habitó en su villa de Bálsamos No. 1005 e Ilanes en Urdesa Central, sembrando sandías y árboles frutales en una finca en Naranjal.

Desde entonces se vinculó al grupo de Esteban Quirola, quien lo llevó de técnico a su hacienda bananera “Pasadena” donde se dedicó a !a investigación, interesado en el uso y beneficio del ácido gibereleico para la madurez prematura de los racimos de la variedad Cavendish, sobre las varias altitudes de la extirpación de pétalos y parte del raquis de los racimos de dicha variedad, etc. Sabia poner en todos sus trabajos una gran dosis de decisión y la vehemencia propia de su espíritu superior. Por eso, en dicho grupo, pronto escaló posiciones y fue uno de los gestores del Banco de Machala.

En 1974 escribió sobre “El regadío artificial” y recibió la condecoración al Mérito Científico que le entregó la Municipalidad de Portoviejo. También se interesó por el negocio bananero en México y fue nombrado representante de Cendes.

No era propiamente un escritor pero colaboraba con temas científicos en varios periódicos de la República, actualizando sus conocimientos a través de numerosas lecturas. Por eso siempre fue un competente profesional de la agricultura.

Entre el 80 y el 81 se dedicó a estudiar la cría del camarón. En Abril del 81 viajó a California y a México a comprar los equipos de bombeo para instalar las primeras piscinas camaroneras del grupo Quirola. En Miami visitó a su hija Alicia de Silva y regresó a Guayaquil el 30 de Mayo, rebosando salud, pues nada anunciaba su próximo fin.

El martes 2 de Junio, a eso de las cinco de la mañana, se sintió mal y sufrió tres infartos seguidos al miocardio, falleciendo en pocos minutos, cuando se disponía a viajar a la provincia de E! Oro a reintegrarse a sus labores. Su deceso conmovió al país. Ya sus conciudadanos le habían honrado en 1973 poniendo su nombre al Colegio Técnico Industrial de Portoviejo, que él creara como anexo de la Universidad.

Su estatura más que regular, alto, blanco, de buen ver, pelo castaño ondulado, ojos café y muy expresivos. Trato agradabilísimo. Todo en él era reposado y afable como correspondía a su alta condición científica porque fue un técnico en diferentes ramas del conocimiento agronómico, uso de maquinarias y temas afines.