Zamora Esteban.

Zamora Esteban.- La Sublevación de los pardos, acaudillados por Esteban de Zamora. Era el mes de Julio de 1.780, cuando el rebelde los levantara. Su intención: hacer arder en llamas el principal puerto. Vencidos los incendiarios recibieron el castigo ejemplarizador. Zamora, atado a la cola de un brioso corcel, sujeto brazos y piernas y con una soga al cuello, paseara por las calles principales dirección al lugar del suplicio, mientras el pregonero a voz en cuello llenaba el ambiente con el descrédito de monstruo y “delictuoso”. Al infeliz se le ahorcó “hasta que muera naturalmente”, y como se hiciera con túpac Amaru en el Cuzco se lo descuartizó, dejando pendientes su cabeza con ” escarpia” en un poste y exponiendo los cuartos a las entradas de la ciudad.