Urdaneta y Faria Luis.

En la madrugada del 13 de febrero de 1.829, una columna volante de infantería y caballería a órdenes de los Coroneles Luis Urdaneta, Manzano, Luque y León cruzó el río y sorprendió y repelió a la guarnición peruana, que vivaqueba en Saraguro, apoderándose en esta primera acción de un abundante parque. Urdaneta cometió la atrocidad nunca bastante censurable, de mandar reducir a cenizas las casas de ese pueblo desgraciado. El instinto destructor de la fuera se sobrepuso en esta ocasión, a la inteligencia del ser racional en el Coronel Urdaneta. Verdad es que Flores, como General en Jefe del Ejército, le había dado orden de proceder de aquella bárbara manera.

LUIS URDANETA Y FARIA .-Nacido en Maracaibo el 24 Octubre de 1788, Muerto en Panamá el 27 de Agosto Personaje muy conocido en la historia de nuestra ciudad. Miembro del Numancia, llego con Letamendi y Febres Cordero. Fue el que mandó a Lavayen y demás compañeros a tomar la Batería de Las Cruces. Tomó parte activa en los demás acontecimientos entrada la República Dejó descendientes.

En 14 de Julio de 1.822, Bolívar confiere el mando de Yaguachi al Coronel Luis Urdaneta, y le ordena: que marche a Perú, que tomando el Nunancia forme la primera columna de la División Colombiana, cuya columna pondrá a las órdenes del General San Martín. neta, que tome el mando de Yaquachi y se ponga a órdenes de Córdova. El 30 de Julio de dicho año, Bolívar ordena al Coronel Luis Urda- – San Martín no manda el Numancia, por el temor de que ayude a Sucre en la incorporación de Guayaquil a Colombia; pero dispone el envió de un cuerpo organizado en Trujillo (Perú), cuyo primer jefe es el General J. Álvarez de renales, Gobernador Militar de este Departamento, a quien por el mal estado de su salud reemplaza el Coronel Andrés de Santa Cruz, futuro protector de la Confederación Bolivia- Dispone asimismo el envío de otro cuerpo formado en Piura al mando del Coronel Luis Urdaneta, en conde milita como segundo jefe León de Febres Cordero.

Estos dos últimos, por discrepancia militares, por haberles atribuido los jefes argentinos culpabilidad en la derrota del primer Huachi, se retiraron de la Provincia de Guayaquil a raíz de este combate y se solidarizó son ellos, Miguel Letamendi. Vienen también a engrosar las filas del ejército Guayaquileño Colombiano, dos escuadrones de caballería, los Cazadores peruanos de a caballo y los graneros de los andes, dirigidos por el valeroso y heroico Capitán Juan Lavaren. En estas dos fragatas, el Comandante José Villegas, realista, haba recorrido Méjico y Centro América sin encontrar enemigo; pero cuando retorna a Panana para ponerse a órdenes de Mourgeón, de tránsito en este territorio, se halla con la ingrata noticia de que este con la tropa de Panamá ha seguido Viaje a Quito, por agua hasta Esmeraldas y por tierra en adelante, dejando en abandono el istmo, el Coronel Luis Urdaneta, aprovechando de este abandono, proclama la independencia en 30 de Noviembre de 1.821.

Más, cono Mourgeón ha probado con su viaje, España aún conserva dominio en el mar Pacifico, el nuevo jefe militar patriota, que subroga a Urdaneta, Coronel José Fábregas llega a un acuerdo con el Comandante Villegas para seguir rumbo al sur en 3 de Enero de 1.822. En esta correría, Villegas captura en Atácame la corbeta colombiana “Alejandra” y va a fondear con ella Y sus propias fragatas “Prueba” y “Venganza” en Puná. Por falta de víveres y con la tripulación desmoralizada, mediante la intervención del General Francisco Salazar y Quijano, agente Diplomático del Gobierno del Perú en Guayaquil, Villegas capitula, en 16 de Febrero de 1.822, ante al Gobierno de los triunviros Olmedo, Ximena y Poca entregando los buques y recibiendo en cambio garantías para no ser perseguidos.

“Detenido en Puná, juntamente con otros de sus compañeros, hasta hacerse a la vela y salir en busca de mejor fortuna, tuvo que presenciar la ejecución de la sentencia de muerte pronunciada contra el Cnel. Manuel León. uno de sus partidarios”. Del Ecuador, Urdaneta partió a Panamá en el mes de Mayo de 1831. En el Istmo, habiendo tomado parte en un movimiento de resistencia que aún oponía el Cnel. Alzuru, conocido por su mala reputación, después de ser ambos derrotados, fueron hechos prisioneros y fusilados.