SARMIENTO: José


El 22 de octubre de 1824, al estilo y bien presentado, vé la luz «El Mercurio», Diario de las mañanas de Cuenca. Y son los Hermanos Sarmiento Abad, que también velaron hábiles y talentosas armas en los aleros familiares de «La Alianza» y luego, en los muros de «El Progreso», los que arriman hombros juveniles a tamaña empresa. Uno de ellos, el Dr. José Sarmiento, es el timonel, el eje, el alma de la Dirección. Fue voceador, fue tipógrafo en su infancia, fue el niño triste, introspectivo. Se autoeduco, llegó a doctorarse, y toda la represa de sus remansadas meditaciones la encauzó en el dinamismo de la prensa diaria. El sabrá elegir y organizar su personal Al principio, le acompaña el Dr. Moreno Mora. Después, vienen los Dres. Carlos Aguilar Vázquez y Roberto Aguilar Arévalo. Todas bien cortadas plumas. En 1925 José Sarmiento lleva a la Redacción de «El Mercurio», como editorialista, al Sr. Dr. José Maria Astudillo Ortega, quien a la vez, encauza bibliográficas y Notas literarias. Acuden luego a ocupar diferentes secciones, César Andrade y Cordero, Alberto Andrade y A., Vicente Moreno Mora, Victor M. Albornoz, Roberto Crespo Ordóñez, sin que desampare «El Mercurio» el prestigio de las cuartillas de Nicanor Aguilar. Con la desvalorización monetaria, la deuda amedrentaba más tentacular. Y razonablemente el acreedor prolongaba plazos. No así la muerte, que acortó la existencia del auténtico primer Director y Fundador de «El Mercurio», segándola en 1929. Desde entonces, asumió la Gerencia el copiloto, su hermano, D. Octavio Sarmiento Abad, hasta 1.936 – 1937.