Sánchez de Orellana y Góngora Dionisio.

Don José Dionisio Sánchez de Orellana.-Por dos testimonios, el uno de 1724 y el otro de 1725, consta que Don José Dionisio Sánchez de Orellana fue colegial en el Mayor de San Luis de Quito, que estaba al cuidado de los padres jesuitas. El Rey de España, en atención al Marqués, ordenó, en Cédula del 4 de Agosto de 1702, que se atendiese con becas a los hijos de Don Antonio Sánchez en el Colegio de San Luis (1). Recibió el bachillerato de artes el 6 de Julio de 1702; los de Licenciado y Maestro en Filosofía el 25 de Julio de 1703 y el de Doctor en Teología el 19 de Julio de 1707.

Habiéndose ordenado de sacerdote, considerando su prudencia, rectitud, suficiencia y calidad, se le nombró Comisario Subdelegado de la Cruzada de la ciudad de Valladolid en la Provincia de Macas. En 1710 se opuso a la parroquia de Sta. Prisca en Quito y del pueblo de Azogues en Cuenca, sometiéndose a actos literarios en presencia del señor Obispo Don Diego Ladrón de Guevara y de los examinadores sinodales, con aprobación de todos. Habiendo vacado el curato de Guasuntos y sus anejos, en Alausí, por muerte del bachiller Don Mateo Ramos Viveros, volvió a oponerse con otros y obtuvo este curato el 25 de Enero de 1715. En él sirvió por más de doce años hasta 1727, en que llegó a ser cura de Sangolquí, donde sirvió hasta 1731.

Igualmente habiendo vacado la comisaria del Sto. Oficio de la Inquisición en Alausí, por haber ascendido a prevendado de la catedral de Quito el doctor Don José de Rojas, el Tribunal de la Inquisición de Lima le nombró a Don José Dionisio Sánchez de Orellana, Comisario de la provincia de Alausí, el 20 de Abril de 1725, habiendo hecho el juramento el 23 de Junio de ése año. Hacia 1728 era cura de Sangolquí. Trató Juego de permutar su curato de Sangolquí con el de San Juan Bautista de Latacunga, al que servía el Dr. José Antonio de Maldonado. Presentadas las causas ante el Deán y el Cabildo de la Iglesia de Quito, se le admitió6 la permuta. El Presidente de la Real Audiencia se conformó a ello y le despachó el titulo del curato de Latacunga, el 18 de Diciembre de 1731, y el mismo día se le hizo su colación. El Cabildo Eclesiástico, el Deán, en vista de su virtud, prudencia, e integridad, le nombraron Vicario y Juez Eclesiástico de Latacunga y su Jurisdicción, Se movió sin duda a permutar su curato llevado del deseo de estar más cerca de su familia, la que vivía ahora en ese asiento.

Hallándose vacante la comisaría del Sto. Oficio en Latacunga, y atendiendo el tribunal de la Inquisición de Lima a los méritos de Don Dionisio Sánchez de Orellana y a que había servido la de Alausí, le confirió este oficio en propiedad y le nombró a la vez, por Calificador del Obispado de Quito el 21 de Agosto de 1732. Su piedad y celo le ganaron la estimación de todos. El Presidente de la Real Audiencia de Quito, Don Santiago Larraín, escribió al Rey recomendándole por su nobleza. A su vez el señor Obispo de Quito, Dr. Juan Gómez de Nava y Frías, en su informe al Rey sobre sujetos prebendados y curas beneméritos, expresó ser uno de ellos el Dr. Dionisio Sánchez de Orellana, cura de Sangolquí. En Enero de 1733 Don Dionisio de Alcedo, Presidente de la Real Audiencia de Quito, envió al Rey una nueva recomendación a favor de Don Dionisio Sánchez de Orellana. Le alaba por su preparación, buenas costumbres, ejemplo, educación, piedad y amor por sus feligreses, por quienes era estimado y venerado. A la sazón se hallaba vacante la Chantría de la Catedral de Quito y le pidió al Rey nombrarlo para esta dignidad. El Rey mandó a la Cámara de Indias tenerlo presente para las prebendas el día 9 de Diciembre de 1735 (1).