Ruiz Bernal Antonio.

El 2 de julio de 1822 fue Capellán de la Corte Superior de Quito por el General Antonio José de Sucre. Presbítero y cirujano romanticista, ejerció en Guayaquil en la segunda mitad del siglo XVIII. En 1824 el Cabildo lo designó para Director de Vacunación asignándole 30 pesos mensuales, pero como el sueldo era poco para compensar tan grande beneficio. El Cabildo lo obliga a oficiar, manifestándole que si por su causa se llega a perder la vacuna sería responsable de restablecerla a su costo. Tal actitud del Cabildo ocasionó la dimisión de Ruiz, pero las cosas se arreglaron y continuó en su cargo. En enero de 1825 presenta nuevamente su renuncia, qué fue aceptada. Ruiz Belnar era hombre de relativa instrucción, dinámico, caprichoso y de grandes influencias personales; llegó a ser considerado en Guayaquil como autoridad en medicina y cirugía. Cuando Guayaquil dejó de ser su campo, se fue a Quito dónde tuvo grandes dificultades con la Facultad Médica por no tener los títulos que lo acrediten como cirujano, hasta que 3 años después; en 1833, Protomédico de Lima comunicó haberse extendido en ese Protomedicato tales títulos. Murió en Quito en 1840 dejando una apreciable fortuna.

En 1823 el Cabildo oficia al presbítero Luis Bernal, manifestándole que si por su causa se llega a perder la vacuna sería responsable de restablecerla a su costo. Tal actitud del Cabildo ocasionó la dimisión de Ruiz Bernal, pero las cosas se arreglaron y el presbítero cirujano continuó en su cargo. En enero de 1825 vuelve a renunciar con su ayudante Juan de Dios Molina entregando el virus – vacuna en buen estado después de 13 meses de conservación. Antonio Ruiz Bernal era hombre de relativa instrucción, dinámico, caprichoso y de grandes influencias personales; llegó a ser considerado en Guayaquil como autoridad en medicina y cirugía. El Cabildo había ocupado sus servicios en varias ocasiones, pero poco a poco fue desengañándose del falso prestigio del presbítero. Cuando por ese motivo Guayaquil dejó de ser su campo propicio, Ruiz Bernal se fue para Quito dónde tuvo grandes dificultades con la Facultad Médica por no tener los títulos que lo acreditasen como cirujano, hasta que 3 años después de 1833, el Protomédico de Lima comunicó haberse extendido en ese Protomedicato tales títulos. Allá en Quito, murió Ruiz Bernal en 1840 dejando una apreciable fortuna.
Designado Director de Vacuna por el Cabildo de Guayaquil con 30 pesos mensuales de sueldo, el Intendente acordó oficiar al Libertador para que le aumenten el sueldo por considerarlo bajo.