ROMERO LEÓN: Remigio


ROMERO LEON REMIGIO (1871-1942)
Nació en Cuenca, el 21 de octubre de 1871. Abogado, poeta y escritor. Fue catedrático de Derecho Internacional en la Universidad de su ciudad natal. Escritor que canta a su País y a sus valores de nacionalidad desde lo aborigen hasta sus proyecciones en la Independencia. Sus producciones las publicó en revistas nacionales y extranjeras. Su libro «Leyendas olvidadas” constituye sin duda una de sus mejores obras. La mayor parte de su producción se refiere a su especialización en Derecho Internacional. Entre sus obras anotamos: «Ensayo de Crítica Literaria», 1900; «Los mártires de Tonkin», 1901; «La casa de huérfanas», 1909; «La nacionalidad en las relaciones internacionales», 1913; «Instituto de Derecho Internacional Público», 1911; «Derecho Internacional Privado», 1914; «La emancipación de Cuenca»: -1915; «Discurso por la inundación de Loja», 1917; «Breves observaciones al Código de Bustamante», 1931; «Reflexiones para la prehistoria de Guayaquil”, 1918; «Biografía de M. J. Calle», 1940; falleció el 2 de julio de 1942, en Cuenca.

De una hoja suelta se extracta: «Bolívar es grande, inmensamente grande, delirando en el Chimborazo 0 saltando en el Tequendama sobre el vértigo, para hollar la piedra coronada de espuma que le sirviera de pedestal al otear el abismo; derrotando a las huestes reales en los campos de batalla o conduciendo el corazón de Girardot, desde Bárbula a Caracas, sobre las armas libertadoras y entre pompas marciales; dictando leyes o fundando repúblicas, negociando la paz o imponiendo el derecho, resignando el Poder Supremo ante el Congreso o haciendo obedecer los Códigos y la Constitución de los pueblos; disciplinando al ejército invencible Colombia o declarando honores imperecederos a los héroes y mártires de la libertad; rehusando el trono o cargado de laureles; enfermo en Pativilca o glorioso en Junín; conferenciando con el Protector San Martín en Guayaquil o despidiendo al Virrey La Serna y al General Canterac del territorio peruano; disertando sobre arte, política, filosofía, o arengando a las tropas para el combate, convocando la Asamblea Anfictiónica de Panamá o arbitrando recursos para la guerra; despertando la conciencia ciudadana para la democracia o perdonando a sus enemigos; decepcionado y lleno de contrariedades o aclamado por las multitudes; codeado de sus generales u organizando la administración del Gobierno del Estado: apoyado en el pomo de la espada o con la pluma en la mano, caudillo o tribuno; legislador o presidente; revolucionario o ciudadano; vencedor o vencido; en el vivac o en los salones; jurando sobre el monte Aventino o agonizando en Santa Marta -Bolívar es inmenso, inconmensurablemente inmenso; pues con Colón, con Pizarro y Cortés, con Washington y algún otro, llena de páginas la historia cinco veces secular de un Hemisferio, es decir de la América libre que, física y moralmente, contrapesa a los viejos continentes en la grandeza y gloria del mundo».