Rocafuerte Bejarano Vicente.

Ni una sola voz se opuso a la nueva Constitución, que se trabajaba en la Convención, hasta la llegada de Rocafuerte que ocupó su puesto de Diputado a mediados de Febrero; y sea porque conociese que la opinión no le favorecía para aspirar de nuevo a la Presidencia, o sea movido por un sentimiento de justicia y patriotismo, intentó con su ardor acostumbrado inducir a Flores para que se desistiera de sus pretensiones, cediendo el puesto a Olmedo que gozaba de la mejor opinión de la República, por sus dilatados servicios, por su talento y saber, por su patriotismo desinteresado en todo tiempo y por su carácter conciliador que daria verdaderas garantías a todos, y más que a todos, al mismo Flores y los demás colombianos que generalmente no eran bien vistos. Buenos soldados tenían y buenas armas sin que fueran necesarias por entonces las que más tarde le remitió el Sr. Rocafuerte que había sido acreditado agente diplomático cerca del Gabinete de Lima. La Cámara del Senado nombró Presidente al Sr. Vicente Rocafuerte y de Vicepresidente al Sr. Dn. Modesto Larrea; y la de Representantes, de Presidente al Sr. Roberto Ascázuvi y de Vicepresidente al Sr. Pedro Carvo. El Senador Rocafuerte tuvo la ocurrencia, que antes de él ningún otro senador la había tenido, de dirigir una larga alocución a los electores de Pichincha, en la cual, después de repetir las generalidades tan comunes en los asuntos políticos, censuraba al Gobierno por haber formado su Gabinete de Hombres nuevos.