NOBOA ICAZA LUIS

CONTABILISTA.- Nació en Guayaquil el 23 de Junio de 1903 y fueron sus padres legítimos el Dr. Luis Alfredo Noboa Baquerizo, médico alienista del antiguo manicomio José Vélez, fallecido a consecuencia de tuberculosis cerebral, a temprana edad en 1907, copropietario con sus hermanos de una casa de madera de un piso ubicada en Luque entre Pedro Carbo y Chile, y de Isabel Icaza Villamil, guayaquileños.

Huérfano a los cuatro años de edad pasó a vivir con su abuela Angela Baquerizo Vera en la casa esquinera de las Marin en la esquina de la calle Colón y Mejía (antiguamente llamada del Arzobispo Garaicoa) Entre 1910 y el 13 estudió en el San Luis Gonzaga de los Hermanos Cristianos. Antes de cumplir los doce años Diego su hermano mayor le llevó al Vicente Rocafuerte, donde el Vicerector Pedro José Huerta le tomó examen y dispuso que debía cumplir un año más de preparación. Finalmente ingresó el 15 y logró culminar hasta ^ el cuarto año en 1919, que se retiró para trabajar en la oficina exportadora de su primo Vicente Illingworth Icaza, donde tuvo a cargo la correspondencia comercial hasta el 23 por ochenta sucres mensuales.

El 21, habiendo fallecido su abuela Angela, pasaron los hermanos Noboa Icaza a vivir al lado de la iglesia de San José pues alquilaron la casa propia de la calle Luque. Desde el 22 comenzó a estudiar Comercio en el Colegio Rocafuerte, sección que dirigía Eduardo Molestina Sotomayor, culminando los tres años que duraba el Curso en 1924 en que fue designado Profesor de Correspondencia Comercial con ochenta sucres mensuales.

En Enero del 25 su primo Rafael Icaza Carbo, Contador del Banco Comercial y Agrícola, le nombró Tenedor de Libros de la sección Contabilidad con ciento ochenta mensuales; pero al advenimiento de la revolución Juliana pocos meses más tarde comenzó la liquidación del Banco, sección por sección y el Departamento de Contabilidad pasó a ser dirigido desde el 27 por el norteamericano Harry L. Tompkins, miembro de la Misión Kemmerer, contratada por el gobierno del presidente Isidro Ayora para asesorar al país. Tompkins completó el Administrador, un Notario y el Dr. Arroyo del Río cuando así lo deseaba, pero solo iba a conversar.

El 39 reemplazó a Saona en la presidencia del directorio de La Filantrópica e ingresó a la Cruz Roja Provincial del Guayas. El 40 Arroyo del Río le solicitó que aceptara la candidatura a Concejal del Cantón Guayaquil por el Partido Liberal. Realizadas las elecciones salió electo por un año y sus colegas le designaron Vicepresidente del Concejo. El 42 fue uno de los directores del Banco Central en Guayaquil conjuntamente con Luis Federico Orrantia y Víctor Manuel Janer pero tuvo que renunciar a la presidencia en La Filantrópica para posesionarse del cargo. Viajaba constantemente a las reuniones en Quito. El 43 volvió a terciar para Concejal y actuó hasta la reorganización de la Municipalidad tras la revolución del 28 de Mayo que también le obligó a salir del Banco Central.

El 48 fue Vocal del Comité de caballeros para la solemne coronación canónica de la imagen de la Virgen de la Merced. También fue designado Vocal del Comité de Vialidad del Guayas. El 49 volvió al Concejo Cantonal y con Genaro Cucalón Jiménez logró que se suscribiera un contrato con el Dr. Rafael Euclides Silva para revisar la versión paleográfica de las Actas de Cabildo efectuada en 1920 por José Gabriel Pino y Roca contrastándola con los originales.

Igualmente el 49 Gabriel Pino Icaza fundó el Instituto de Cultura Hispánica en Guayaquil. José Antonio Falconí Villagómez se excusó de aceptar la presidencia pues se le tenía por germanófilo y los dolorosos recuerdos de la Guerra Civil española estaban todavía frescos, la designación recayó entonces en Noboa por sus aficiones genealógicas que le unían a España sin que esto tuviera nada que ver con la política. El 50 viajó a Roma con su señora como Consejero de la Embajada Extraordinaria del Ecuador ante el Vaticano para la canonización de la beata Mariana de Jesús. De regreso pasó por Madrid y fueron atendidos por Alfredo Sánchez Bella, Presidente del Instituto español de Cultura Hispánica, con quien cultivó desde entonces una afectuosa amistad.

Por esos años Guayaquil era una ciudad pequeña donde todos se trataban y su personalidad era conocida pues formaba parte de numerosas instituciones clasistas y de serviciopúblico, de suerte que intervenía en los asunto de interés citadino.

Su mejor amigo era Pedro Robles y Chambers, investigador del pasado genealógico de Guayaquil, que en 1952 le designó Vicepresidente del recién fundado Instituto de Genealogía y Heráldica, el 56 dio su nombre para que figure en el Instituto de Madrid, el 57 para la Asociación de Hidalgos a fuero de España por el brazo armado de la nobleza del reino de Galicia, el 60 para la Real Sociedad Vascongada de Amigos del país y para el Capítulo hispanoamericano de Caballeros del Corpus Christi de la Catedral de Toledo.

Presidía el Comité pro monumento al Sagrado Corazón de Jesús, era miembro del Comité organizador del Congreso Eucarístico Nacional a celebrarse en Guayaquil. El Arzobispo César Antonio Mosquera Corral le distinguía y con Enrique Maulme Gómez, Gustavo Vallarino Febres Cordero y Augusto Dillon Valdés formaba parte del Comité especial Ad -Hoc de celebraciones sociales – religiosas que casi siempre se realizaban en los salones del Club de la Unión. Por esos días el Capítulo de Guayaquil de la Orden Hospitalaria y Soberana de Malta le cursó una invitación para ingresar en su seno, pero declinó tal honor para no herir la susceptibilidad de los demás miembros guayaquileños que no habían presentado las correspondientes pruebas de nobleza.

En 1957 su primo hermano el Vicepresidente de la República, Francisco Illingworth Icaza, le ofreció la Gobernación del Guayas, que no aceptó por su afiliación al partido Liberal que hubiera chocado con el partido social cristiano de gobierno, a pesar que ya se había producido en entente entre el ala arroyista y Juan X. Marcos con el presidente Camilo Ponce Enríquez.

El 59 también le propuso la candidatura a la Vicepresidencia de la república en binomio con Gonzalo Cordero Crespo pero tampoco aceptó. El 62 encabezó la lista independiente organizada por Raúl Suarez Baquerizo, que sin hacer campaña ni gasto alguno logró obtener un puesto en las elecciones para el Concejo Cantonal de Guayaquil, pero al saber que la alcaldía sería ocupada por Asaad Bucaram, solicitó la Jefatura Política suplente y evitó inútiles enfrentamientos. El Embajador de España, Ignacio de Urquijo y Olano, Conde de Urquijo, le entregó la Orden del Mérito Civil enviada por el Generalísimo Franco. Su antigua ideología Liberal Radical había cambiado hacia otra más bien conservadora, en el plano internacional era pro franquistas pero en materia religiosa no era fanático ni practicaba beaterías.

El 68 recibió la Orden Constantiniana de San Jorge y ejerciendo la Vicepresidencia de la Sociedad Filantrópica del Guayas, al conocer el fallecimiento del Presidente Carlos Saona, renunció esas funciones para no sucederle, pues no hubiera podido ejercerlas a cabalidad dada sus múltiples ocupaciones en la Lotería y en otras instituciones. El 69 se acogió a la jubilación voluntaria después de treintidós años en la Junta de Beneficencia. El 73 recibió la condecoración al Mérito Cívico del Concejo Cantonal presidido por el Arq. Juan Péndola Avegno equivalente a la designación de Mejor Ciudadano. El 78 el Concejo presidido por el Dr. Guillermo Molina Defranc le designó uno de los cuatro Cronistas Vitalicios de Guayaquil con el Dr. Abel Romeo Castillo, el Ing. Miguel Aspiazu Carbo y mi persona, en mérito a sus gestiones cívicas y a sus trabajos publicados en base a la documentación obtenida en el archivo Robles y Chambers y en otros archivos parroquiales de España. El 79 renunció a la Vicepresidencia del Club de la Unión ante la excusa del titular Nicolás Febres Cordero Rivadeneyra, a causa de su avanzada edad.

Su bibliografía contiene los siguientes títulos: 1) Hojas Coloniales de Servicios Militares, 1960, en 14 págs. 2) Linajes del General José María Villamil, 1967, 8 págs. 3) Los nombres de las calles de Guayaquil a propósito de las fiestas de Julio, 1976, 14 págs. 4) El Monumento a José Joaquín de Olmedo, 1979, 25 pags. La segunda edición se amplió con ilustraciones de Lord Byron. 5) Genealogía de Olmedo, 1980 25 págs. 6) Genealogía de Rocafuerte, 1981, 8 págs. 7) Genealogía de la Casa de Noboa en Guayaquil, 1983, 44 págs. Estas tres últimas publicaciones aparecieron en revistas especializadas y en separatas. Igualmente el 73 la Junta Cívica de Guayaquil editó una recopilación de documentos, poesías, retratos, cartas y escritos suyos sobre Olmedo bajo el título de Estudios sobre Olmedo en 123 págs y que constituye el mejor de sus trabajos.

En Noviembre del 87 su esposa sufrió una baja de potasio y se descompensó, debilitándose desde entonces hasta que ocurrió su fallecimiento el 88.

Se deprimió mucho y dejó de salir a la calle, permanecía en su casa de la calle Eloy Alfaro entre libros, retratos, papeles y oyendo música clásica de la que era muy aficionado. Allí le visité en varias ocasiones, reposaba en su hamaca colocada en una pequeña biblioteca con impresos muy raros, sobre todo folletería guayaquileña, pero sus principales amigos y conocidos iban muriendo y se quejaba de soledad. Una hija vivía con él y le acompañaba, el resto de los suyos le visitaban con frecuencia.

En Septiembre del 92 le hizo crisis una severa depresión – producto de su senilidad – aunque nunca perdió el uso de sus enteras facultades, dejó de alimentarse. Sus hijos se alarmaron y los médicos le recetaron varios sueros, pero decaídas sus fuerzas falleció en Guayaquil, el jueves 17 a las diez y media de la mañana, sin enfermedad aparente y de ochenta y nueve años de edad.

Blanco, de estatura mediana, trato atildado y anecdótico. Metódico, disciplinado – ordenado en todo como buen Contador – prestó su nombre, tiempo y persona a diversas instituciones con notorio desinterés, sin entrar en polémicas ni enfrentamientos pues no era ese su carácter, pues aunque a veces sabía usar de energía siempre fue persona de pasiones intensas pero controladas.