MARTÍNEZ: Nicolas


Tan pronto como se posesionó de la Presidencia (10 de marzo de 1861) Garcia Moreno nombró nuevo gobernador de esa provincia al doctor Nicolas Martínez, su amigo y compañero de colegio. «Restablecido el orden y reconstruida la Nación por la Asamblea de 1861, dice Mera, el doctor Martinez fue llamado a servir interinamente la gobernación de Tungurahua, provincia nueva nacida de la revolución que acababa de ser coronada con éxito feliz. Don Gabriel Garcia Moreno, alma y brazo vigoroso de esa transformación política, fue nombrado Presidente de la República, y dio al doctor Martinez la gobernación en propiedad. Era su amigo desde estudiante, le apreciaba mucho, y en el último título que le expidió con fecha 27 de junio de 1861, decía que «tenía perfecta confianza de su talento, instrucción y patriotismo». El doctor Nicolas Martinez se mantuvo en el cargo hasta los primeros meses de 1368, tiempo en que tuvo que renunciar debido a un incidente promovido por unos colombianos residentes en Ambato». «El caso es que aquellos colombianos entre los que se encontraban Felipe Rosero, Domingo Cordovez, Juan Bautista Yela, Vicente Cardenas, José Maria Velasco y otros se hicieron odiosos para la juventud de Ambato, por su marcado espíritu de agresividad. La noche del 9 de febrero de 1868, como uno de los colombianos insultara en la calle a don Ignacio Holguin, padre político del Gobernador y aun a éste mismo, los ánimos se exaltaron fuertemente y se promovió gran escándalo. La juventud buscó a los granadinos y los cargó, en medio de un fenomenal estrépito.
Pocos días después circulaba en Ambato un folleto titulado EL DOCTOR MARTÍNEZ CONDECORADO POR SÍ MISMO, folleto que contenía la misma acusación de los colombianos, provocando polémica. Mera que tenía «una deuda de gratitud» para con el acusado y que tenía a su mano el atributo de la pluma, escribió la DEFENSA DEL DOCTOR NICOLÁS MARTÍNEZ, defensa que la publicó en Ambato con fecha 15 de mayo, «En siete años de magistratura en la provincia de Tungurahua, decía, la conducta del doctor Martinez no ha desmentido ni en los más mínimo de sus principios ni su carácter; ha hecho cuanto ha estado en las esferas de las leyes y en lo posible para organizar y dar aliento a una provincia que comienza a vivir.
A consecuencia de estas últimas complicaciones políticas locales, en Ambato apareció un folleto contra Martínez y Mera, bajo el título de LA FACCIÓN MARCELINA EN AMBATO. Poco días después salió a luz la contestación con el título de EL AUTOR O AUTORES DE LA FACCIÓN MARCELINA DE AMBATO», firmado por miembros de la «Sociedad Conservadora de Ambato» y acusando directamente a Juan Montal vo y su tio Gobernador.
Don Francisco, en su calidad de autoridad, tomó la providencia del caso y llegó a descubrir que Juan León Mera «abusó de la confianza de algunos socios» para que salga el panfleto.
Por este tiempo, Juan Montalvo venía publicando EL COSMOPOLITA de acusación vigorosa al gobierno despótico y clerical de Garcia Moreno. Los ultimos incidentes les disgutaron sobremanera y dede Quito siguió lanzando a la luz sus terribles panfletos, amanera de hojas sueltas: MARCELINO Y MEDIO ( 18 de julio de 1868), EL MASONISMO NEGRO ( 22 de julio) EL BUHO DE AMBATO ( 22 de julio) BAILAR SOBRE LAS RUINAS ( sin fecha) CORONACION DEL DCOTOR MARTINEZ EN AMBATO (28 de Diciembre)
y EL PEREGRINO DE LA MECA ( 5 de enero de 1869). De Marcelino y medio calificaba al doctor Martinez y su sobrino. El masonismo negro era el conservadorismo con sus asociaciones. Búho de Ambato y peregrino de la Meca, decía a Mera. A don Nicolas le tocaba a cada paso y todo el resto. Así pues, don Juan León se vio obligado a mantener un buen entrenamiento de polémica que más tarde le servirá para saludarse a bastonazos con don Juan Montalvo y para lucirse de polemista.
La polémica entre Mera y Montalvo entró de lleno en los personalismos. Mera se iba contra el linaje de los Montalvos y Montalvo, temperamento belicoso por excelencia, contra el contendor y su familia. “Vengo a defenderme – decía este último – de la sangrienta alusión que han hecho a mi persona, en su último libelo, los aristócratas Nicolas Martinez y León Mera, Marcelino y medio»… En otra parte alude a la falta de empleo del doctor Martínez como la causa de la enemistad.
«Y a proposito de cachaza, mi doctor (agrega), usted no la tiene, y por una bagatela, como la de haberle botado de la gobernación, y seguirle causa criminal, se atora usted de rabia y nos ła llama negros, asesinos y badulaques, como si nosotros tuvieramos la culpa»….
La polémica entre Mera y Montalvo se prolonga hasta cuando éste tiene que salir del país a consecuencia de la segunda dictadura de Garcia Moreno. Entonces el doctor Francisco J. Montalvo renuncia la Gobernación de Tungurahua y es reemplazado interinamente por don Juan León Mera, quien renuncia luego para aceptar los cargos de Concejal de Ambato y Senador principal por Tungurahua, después de expedida la constitución de 1869 con el texto que quiso don Gabriel.