Jado Goenaga Manuel


A comienzos de 1811 se nombro una junta Departamental de Vacuna cuya composición desconocemos. Pero quedo inoperante, así que en julio se volvió a pedir que se restableciera. Esta vez ya tuvo efectividad. Don Manuel Jado fue encargado de traer “el fluido vacuna”. Llego con él en Julio de 1812; el protomédico Ignacio Hurtado lo inspecciono y encontró “aprovechable”. Para “ejercer y conservar la vacuna”, se ofreció el cirujano Jaime Insernz, y sin cobrar nada, con tal que le pusiesen a su orden 2 sangradores. El cabildo acepto la oferta y dispuso usar 200 pesos de Propios para los barberos.
La artillería estaba dirigida por un excelente oficial de esta arma. Dn. Juan Ferrozola, Dr. Hermenegildo Campuzano; los pardos por Dn. Jacinto Bejarano y Dn. José Carbo. Los europeos por Dn. Manuel Jado, que había servido en las milicias de buenos Aires, a las órdenes de Liniers, en la guerra con los ingleses.
El capital Manuel Jado tenía a su cargo, por 1804 el navío concepción