Espinoza Espinoza José Modesto

Montalvo había sometido también algunos de sus manuscritos, al criterio de D. José Modesto Espinoza: Habían sido condiscípulos y cultivaban conexiones. El Dr. Espinoza era también liberal, y Montalvo le suponía ardiendo en enojo, por los crímenes con que García Moreno había afrentado a la República. El autor de los artículos de “La Patria”. Se había valido de un joven, su pariente, universitario distinguido, muy amigo de Montalvo, D. Alejandro Rivadeneira, quien consiguió que el patriota leyese “La Patria” leídos los artículos, anónimos, como era de costumbre. Montalvo comprendió quien era el autor: Fue D. José Modesto Espinoza; y Montalvo obtuvo pruebas convincentes. Se encerró, y tomó la pluma: hizo lo que Lord Byron, al leer la “Revista de Edimburgo”. El artículo más serio se empañaba en probar que “El Cosmopolita” era pagado porque “ensalzaba a la antigua Roma, y podía guiar a la juventud ecuatoriana por una senda inadecuada para adelantar en el ancho y hermoso campo de la civilización cristina”. En “El Cosmopolita” lo hizo en un artículo Titulado “La virtud antigua y la virtud moderna” el que después fue ensanchado y publicado en los Sietes tratados”, con el título de “Replica a un sofista seudo católico” escrito majestuoso. Donde son presentados en su verdadera grandeza el fundador del Cristianismo, su predecesor en Grecia y Cicerón. Este tratado ha sido uno de los más elogiados en Europa. A esto respondió con otros dos artículos, titulados, “Postscriptum” y “Contra censura”, donde empieza a mostrarse hiriente polemista.
El Dr. Espinosa hubiera sido uno de nuestros ingenios estimables pero se precipitó también en las ondas de pestilencias, desencadenada por García Moreno. En 1852, joven todavía, aparece como Presidente de la Sociedad Ilustración, perorando en sesión solemne de las sociedades democráticas, en compañía de su contemporáneo Montalvo. Aquella solemnidad era con objeto de celebrar el séptimo aniversario del 6 de marzo, fecha de la expulsión de Juan José Flores. Para afianzar las preciosas instituciones fundadas el 6 de marzo de 1845, sobre la sangre de los defensores de la libertad: y vivificadas el 17 de julio de 1851, por los esfuerzos de los que aun existen para su resguardo”. El 17 de julio fue el día de la exaltación de Urbina al poder. Espinoza era, pues enemigo de Flores y partidario de Urbina. Al pedir el cadalso para Roberto Andrade, como de Ministro de Estado lo hizo en 1884, Espinoza viejo, pedía el caldaso para Espinoza joven. Bien puede suceder que los años traigan al cerebro ideas cuando uno en la juventud, no ha tenido ocasión de adquirirlas; pero el Sr. Espinoza no cambió de ideas, en vía de progreso. En 1860, 1861, 1862, aparecieron en “El Iris”, revista literaria de Quito; artículos ingeniosos, que alcanzaron celebridad al escritor. En 1866 todavía no era enemigo de Montalvo; y parece que la réplica de este, decidió al censor a sumergirse hasta el cuello en el basurero de García Moreno. Montalvo le lastimó de tal modo una deslealtad para el inexplicable, que aún después de su abrumadora respuesta, saltan de su pluma, cual chispas, quejas por la infidelidad de sus amigos. En aquel año, el Dr. Espinosa firmó, como Ministro de Relaciones Exteriores, la solicitud de extradición del autor de esta obra, solicitud elevada al Gobierno de Colombia Montalvo fruncía el ceño, y Espinoza, hay el atractivo de los publicados en “Iris”. Sin fastidio no puede leerse, por ejemplo, el opúsculo en que, en 1871, defiende a García Moreno y vilipendia a un estadista como don Pedro Moncayo. El Presidente Javier Espinoza era de aquellos hombres excelentes, apacibles, que aspiran a la nombradía de observadores de ley, no de libertadores, ni propagadores de nuevas doctrinas.
“Era un ser bueno y abnegado especie de cenobita, nacido para el desierto, el cilicio y la meditación, dice Moncayo. “Conciencia pura y recta, carácter justo y benévolo, pero débil y falto de firmeza y energía. Comprometió al Dr. Camilo Ponce, Primo hermano y Ministro de espinosa, y también a un hermano, como lo había sido con su amigo Montalvo. 
Nació y murió en Quito (2 de diciembre de 1833 – 21 de diciembre de 1915). Escritor, periodista, Publicó muchos folletos y se editaron sus “Artículos de Costumbres” y “Miscelánea “en dos tomos, 1899-1901.

Era amigo de Juan Montalvo y cuando leyó los originales del Cosmopolita, corrió a escribir en el semanario “La Patria” de Guayaquil, un articulo anónimo, seudo burlesco, tratando de probar que Montalvo podía guiar a la juventud ecuatoriana hacia la Roma pagana, aleándola de la civilización cristiana; pero fue contestado por Montalvo en un célebre artículo titulado “La Virtud antigua y la virtud Moderna”, el que después fue ensanchado y publicado como parte de “Los Siete tratados” con el título de “Réplica a un sofista seudo católico”.
En 1883 El Ministro de lo Interior J. Modesto EspinozaEs de notarse de que el Dr. Camilo Ponce, el Dr. José Modesto Espinoza y algunos otros, que después rodearon a García Moreno, aplaudían al partido liberal, el día en que se verificó la expulsión de los jesuitas.