Carcelen y Larrea Mariana Felipa.

Como hija mayor de sus padres a la muerte de estos, heredo los títulos y mayorazgos. Caso en primeras nupcias con el gran Mariscal de Ayacucho, Don Antonio José de Sucre, uno de los más ilustres héroe de la libertad de América, Presidente de la Republica de Bolivia, y a quien le ocupo la gloria de sellar la Libertad del reino de Quito en las faldas del pichincha, el 24 de mayo de 1822.

El gran Mariscal de Ayacucho dejo una sola hija, doña Teresa sucre y Carcelén, nacida en 1829 cuando murió alevosamente asesinado en Berruecos. Esta niña en que iban unidas las sangres de la añeja aristocracia colonial y la gloriosa de un héroe de la libertad de América, noble también por su alcurnia, murió de muy pocos años.

Viuda la marquesa de Villarrocha y de Solanda, doña Mariana Carcelén y Larrea, volvió a casar con otro soldado de nuestra guerra magna, el general don Isidoro Barriga.

De este matrimonio fue hijo único:

Don Felipe Barriga y Carcelén, nacido en 1832 que casado con doña Josefina Flores u Jijón (hija del General Juan José Flores y doña Mercedes Jijón y Vivanco) tuvo por hijo único a don Isidro Barriga y Flores, que murió a la edad de 16 años.