VILLARROEL: Gaspar de


VILLARROEL GASPAR DE (1587-1665)
Nació en Quito en el año de 1587. Falleció en Charcas (Bolivia) el 12 de octubre de 1665. Es el hombre representativo de su siglo, sacerdote agustino, Obispo de Santiago de Chile, de Arequipa y arzobispo de Charcas donde murió. Orador, exégeta y escritor. Es el primero y más grande de los escritores de la Colonia. Su dimensión abraza luchas páginas de la historia y de la literatura no sólo del Ecuador.
Quiteño, hijo de un hombre pobre que escribía poesía.. Desde tempranos años ingresa en la carrera eclesiástica donde da muestras de su valía, va en el púlpito, como también en la larga lista de obras que salieron de su puno y letra. Su padre fue Don Gaspar de Villarroel y su madre Doña Ana Ordonez de Cárdenas. Su estilo es de una ironía refinada que induce al solaz del lector, de contextura tal que le ha identificado como uno de los más extraordinarios escritores del Continente.
Entre sus principales obras podemos anotar las siguientes: «Comentários sobre los evangelios de la Cuaresma» 2 tomos; «Comentario al libro de los jueces»; “Gobierno eclesiástico . pacífico y unión de los cuchillos» 2 tomos; «Historias sagradas y eclesiásticas 3 tomos, «Comentarios sobre los evangelio de Adviento»; «Sermón en la canonización de San Ignacio de Loyola»; «Historias sagradas y eclesiásticas morales»; «Relación del terremoto que asoló a la ciudad de Santiago de Chile».
Afirman que dejó varias obras escritas que no llegaron a publicarse, tales como: «Comenta latina sobre los cantares» 3 tomos; «Sermones de Santos», «Comentarios sobre el libro de Ruth».
Hombre que tuvo que luchar contra los prejuicios existentes, se dedicó de lleno a la tarea que le imponían sus capacidades, ganándose el éxito y, desde luego, la gloria de ser el más encumbrado representante de la manifestación cultural nuestra (siglo XVII).
«El Gobierno Eclesiástico Pacífico» es la obra más notable de Villarroel. «Allí trata de asuntos de grande interés sobre los negocios eclesiásticos de América, los ventila con grande erudición y profundos conocimientos en materias teológicas, morales y políticas. Así es que el Conde Campomanes dice: «El Obispo Villarroel, en su Gobierno Eclesiástico, dejó admirables documentos por el mismo método de Don Juan de Solórzano, para el uso e inteligencia del derecho de patronato real” (Pablo Herrera: Antología de Pensadores Ecuatorianos).