LÓPEZ Y LÓPEZ FELICISIMO

POLÍTICO.- Nació en Quito el 6 de Agosto de 1847. Hijo legítimo de Mariano López y de su prima hermana Dolores López, vecinos de Quito. En 1853 comenzó a estudiar con el preceptor Buenaventura Proaño que lo instruyó en latín. En 1859 pasó al Colegio de San Luis que tres años después fué entregado a los jesuítas. Allí sobresalió como el estudiante más cumplido.

Abelardo Moncayo escribió lo siguiente: “A tu lado medíamos los demás nuestras charlas, nunca tomamos parte en bromas impertinentes; el despreciado de los otros era precisamente tu amigo, tú el que defendías al débil; tú el que te hacías cargo del vagabundo y del menos aprovechado para alentarnos y ayudarles en el cumplimiento de sus tareas: y tú que hasta de misionero hacías para atraernos a ejercicios de piedad y devoción con la eficacia de tu ejemplo y tu suavidad angelical, Florecita de María, almita de oro, Marianito de Jesús, te decía el Padre Hernáez, varón el más respetable por sus virtudes entre los jesuítas enviados al Ecuador. Bella y como pocas, fue el alba de tu vida”.

En 1866 ingresó a la Facultad de Medicina de la Universidad Central y se graduó en 1872. Al año siguiente se estableció en Jipijapa pero no gustaba cobrar por sus servicios. “Vecino de los más considerados de esa villa y como tal ocupó por varios períodos

dedicatoria para mi, de puño y letra de ese Prelado. Confieso que me indigné con la lectura de ese Cuaderno, que prescribía la enseñanza por los catecismos de Thiel y recomendaba su compra en las sucursales encargadas a los Párrocos entre otras afirmaciones contrarias a las libertades del hombre, combatiendo con razones y estilo respetuoso y moderado las que me parecían erróneas afirmaciones del Obispo, y desde entonces quedó iniciada una discusión que, en definitiva, dio por resultado la excomunión”.

“Lanzado a pesar suyo al campo candente de la polémica anticlerical en lugar de ir a beber en fuentes de información científica, se parapetó con la Biblia” y cometió el error de escribir “Carta al Pastor” en 20 págs. bajo el pseudónimo de “Un Diocesano” que circuló profundamente en Manabí, insinuando en el primero y segundo párrafo la necesidad de reformar el Art. 13 de la Constitución y el 3ro. del Concordato.

El Prepotente Obispo envió un ejemplar de la “Carta al Pastor” a Q!uito para conocimiento del Arzobispo. El 15 de Abril de 1889 monseñor Ignacio Ordóñez Lazo opinó que con dicho artículo se pretendía combatir el derecho de los Obispos para designar los textos de enseñanza moral y religiosa y el 23 de Mayo dictó Auto de prohibición para que no se leyera la tal “Carta al Pastor”.

Así las cosas Shumacher publicó su Décima Carta Pastoral, documento poco caritativo pues fue dirigido contra “los supuestos masones de Manabí” pero que en realidad tenía por finalidad buscar camorra a los escritores liberales que habían osado rechazar sus ataques personales, López – uno de ellos – quien cayó en la trampa y volvió a escribir, contradiciendo a Shumacher nuevamente con su “Décima Pastoral” en 7 págs. que apareció en el No. 627 del “Diario de Avisos”.

En Agosto se trasladó a vivir a Chone y encontró que el vecindario estaba sufriendo más de un mes de “entredicho”, por causa de varios comerciantes que hacían ventas en la plaza los domingos El entredicho consistía en la suspensión de los servicios parroquiales y en la cesación de los sacramentos. Con tal motivo inició una correspondencia en “El Horizonte” de Portoviejo inspirándose en la moral católica y quejándose de tan absurda medida y llegó a publicar diez cartas con un total de 30 págs. que comenzaron el 22 de Octubre y terminaron el 25 de Febrero de 1890.

El 18 de Enero Schumacher prohibió la lectura del folleto “Compendio de los derechos del Hombre en Sociedad” sólo para molestar a su autor pues es una obra social y política que en ningún caso se ocupa de religión o de moral. López contratacó con nueve artículos con el pseudónimo de “Juan Zisca” en un total de 42 págs. aparecidos hasta el 30 de Julio de 1890 que causaron gran revuelo en la sociedad de Manabí.

Schumacher se encontraba en desventaja por su condición de extranjero pero lejos de actuar con prudencia fustigó con el látigo de su soberbia episcopal y forzó al débil y obsecuente Agente Fiscal de Guayaquil, Dr. Isidro Rodríguez Pareja, para que acuse a López de la infracción del Art. 163 del Código Penal, por cuanto en su Correspondencia del 25 de Marzo había escrito que el Ecuador se encontraba en plena teocracia, lo que a juicio del agente Fiscal “desconceptuaba al Supremo gobierno”. También le acusó de haber escrito que la religión Católica era una secta.

El Juez admitió la Acusación, nombró defensor al Dr. Rafael Guerrero González y ordenó la presentación del original. El 10 de Agosto López aceptó su autoría para eximir de culpa al editor. Entonces, no contento Schumacher con haberle armado todo ese embrollo, cometió la tontería de dictar “Auto Conminatorio de Excomunión” exigiéndole “Una pública retractración de sus errores y el abandono de toda secta masónica y espiritista”. López no era ni lo uno ni lo otro, por lo menos no lo era oficialmente, pues ninguna de esas “sectas” funcionaba públicamente en el país, pero pasaba por ser “espirita”, debido a que hacía prácticas terapéuticas magnéticas por sugestión e hipnotismo lo que para los ignorantes de entones eso era espiritismo. Allí la confusión del Obispo, motivada por los chismes y las tergiversaciones que le enviaban algunos sujetos serviles que nunca faltan.

El 25 de Octubre el Dr. López se defendió en una “Carta Abierta” y acusó al Obispo de Manabí de actuar como Inquisidor. Este le contestó el 3 de Noviembre con la Excomunión, calificándole de “perverso corruptor” y de “lobo en medio del rebaño”. El día 5 se dirigió López al Nuncio Apostólico en Quito, José Macci, en una nueva “Carta Abierta” pero como éste era un sujeto cómodo y hasta abúlico, se hizo el desentendido y ni’ siquiera se tomó el trabajo de responder, pues tampoco quería meterse en problemas con el políticamente poderoso Obispo de Manabí, que mandaba más que el Gobernador en esa provincia y además era cascarrabias e irritable.

Mientras tanto López había designado al Dr. Emilio Arévalo para que actúe como su abogado y éste solicitó el día 7 de Enero de 1891 el sobreseimiento de la causa, fundamentándose en que el “acusioso Agente fiscal” había ido en sus apreciaciones personales más lejos que el propio Arzobispo de Quito, dándole a las expresiones un sentido que no tenían, lo cual así era pues el Dr. López había escrito: Si esto prohíbe un Obispo que se cree con autoridad omnímoda, nos declaramos en plena teocracia ¿Que relación hay aquí con el supremo Gobierno? se preguntó Arevalo. Ninguna, fue su propia respuesta. Por eso el nuevo Juez de Letras Dr. Carlos Coello y Coello el 28 de Febrero sentenció rechazando los cargos de herejía, y solo entonces pudo López trasladarse a Guayaquil.

Mientras tanto hacia varios meses que con su esposa e hijos habían tenido que vivir como réprobos pues “fueron días de angustias, de pesares, de peligros – según lo refería la señora de López en 1937 al Dr. Abel Alvear Arturo. Nos cerró las puertas la sociedad y aún los parientes se alejaron de nosotros. No fue llamado mi marido por sus pacientes, nadie acudía al consultorio. La odiosidad, en especial de la plebe, se volcó contra nosotros. Toda la servidumbre abandonó la casa y no había nadie que aceptara reemplazarla. Los vivanderos del mercado y los vendedores de toda clase rechazaban atendernos. Tuvimos que trasladarnos a Chone y allí también nos persiguió la animosidad. Entonces fuimos a Guayaquil, donde mi esposo luchó a brazo partido para procurarnos una existencia decorosa. Luego vino la trasformación política del 95 que dió al traste con la intolerancia religiosa”.

Famoso de la noche a la mañana aceptó apenas llegado al puerto la Jefatura de Redacción de “El Diario de Avisos” mientras “El Progreso” de New York había dado la noticia de su caso y en Chone el Párroco fue asaltado al grito de “Viva Felicísimo López”. Poco después fué electo Senador por la Provincia de Esmeraldas en gesto democrático y popular que le sirvió de justiciero desagravio nacional pero al ir a posesionarse de su curul ocurrió un fenomenal escándalo que conmovió a la conciencia del país.

rectorado del Colegio San Vicente del Guayas donde se habían amotinado los alumnos contra su rector el Canónigo José María de Santistevan Plaza, pero el Jefe Civil y Militar del Guayas Ignacio Robles y Santistevan, eligió al segundo de la terna Dr. Francisco Campos Coello, quien ni siquiera era liberal sino progresista. El tercero era el distinguido médico Dr. Ramón Matheus. Esa elección provocó la salida de Robles de la Gobernación porque pocos días después los radicales le cayeron a bofetadas comandados por Medardo Alfaro y en pleno salón del despacho.

En 1896 fué electo Diputado por Manabí a la Asamblea Nacional Constituyente y al ingresar por primera vez al recinto parlamentario fué recibido con una cerrada ovasión de aplausos. Pronto sobresalió por sus acertadas intervenciones. Posiblemente por ello conformó con los Dres. Abelardo Moncayo y Gumercindo Yépes el grupo de ideólogos del liberalismo que trabajaron en la elaboración de la Constitución que dió vida al laicismo en el Ecuador.

En 1897 editó “Réplica al Ex – Obispo de Portoviejo”. Trabajo extemporáneo, Shumacher no podía hacerle frente pues se hallaba preparando a los guerrilleros conservadores en el pueblecito de Samaniego al otro lado de la frontera con Colombia.

En 1898 salió “Contraprotesta al II Obispo de Ibarra, señor doctor don Federico González Suárez” en 22 págs. para objetar los privilegios que gozaba la iglesia Católica en el Ecuador y pasó a desempeñar la colecturía de Rentas del Guayas.

En 1900 fué designado Cónsul General del Ecuador en New York y en Octubre viajó de Ministro Plenipotenciario a Venezuela, donde pactó con el Presidente Castro una Alianza ofensiva y defensiva y recibió la condecoración del Busto del Libertador.

En 1901 fué trasladado con iguales funciones a Nicaragua y casi enseguida partió a Europa y en París adquirió el primer aparato de Rayos X que tuvo el Hospital San Juan de Dios de Quito y que prestó invalorables servicios a la ciencia. Ese año editó como Ministro de Fomento una valiosa Memoria, que apareció en folleto.

En 1902 dió a la luz “Teocracia y Democracia” en 70 págs. en respuesta a un folleto de su archienemigo Schumacher publicado en Colombia

En 1911 editó el folleto “Pro Patria” tratando diversos problemas nacionales, en 66 págs, comparando al Ecuador con la situación que se vivía en Puerto Rico,

En Enero de 1912 volvió a Brooklyn, desligado de la política ecuatoriana por el giro que habían tomado los acontecimientos y vivió en la casa No, 65 de la calle Rutland Road, trabajando en el ramo de publicaciones y traducciones porque siempre fue un sujeto cerebral y allí murió el 15 de Diciembre de 1917, de setenta años de edad y está enterrado en el cementerio de “Evergreens”,

Honrado por temperamento, sin ambiciones, sacrificado patriota, alto, delgado, bigotes y pelo negro, Facciones regulares, atildado en el vestir, hablar y obrar, Juicioso escritor preocupado por los problemas del país, Ha pasado a la historia por su polémica con el obispo alemán Schumacher y por su no menos famoso Atlas, que sin exagerar la nota, es una maravillosa publicación por los datos que contiene y la belleza de su impresión,